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Alonso de Cárdenas
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Alonso de Cárdenas nace en Córdoba, Perteneciente al linaje de Los Cárdenas, que habitaron en la ciudad de Córdoba desde su conquista por los ejércitos cristianos. El joven Alonso se educó en la corte de Juan II de Castilla como paje del príncipe don Enrique, el futuro Enrique IV. Su brillante carrera militar le llevará a ser designado Comendador Mayor de León.

Tras 1450, momento en el que es nombrado Comendador Mayor de la Orden de Santiago, Alonso de Cárdenas pasará largas temporadas en el Castillo de Segura de León, sede de su encomienda.

Los comendadores solían ser hombres pertenecientes a la nobleza, acostumbrada a la vida en la corte y al trasiego de grandes villas y ciudades, por lo que solían pasar poco tiempo en la enmienda asignada. Pero a Alonso de Cárdenas, pese a su origen hidalgo, poco o nada le gustaba el ajetreo según se puede leer en sus crónicas.

“Hera onbre que fuya mucho los logares donde estoviesen grandes ayuntamientos de gentes e señaladamente en las Cortes de los Reyes en las cuales no avia ganas de estar mas que cuanto era menester para les servir y para expedir sus negocios propios e aun estos quando podía fazelos por sus mensajeros muchos se escusava de importunar en persona”

Será este el motivo por el que pasará largas temporadas en este castillo, lejos de la corte y cerca de una de sus mayores aficiones: la caza.

Gustaba Don Alonso de la cacería, de la cual disfrutaba cada vez que podía, tanto de día como de noche. Cada vez que estaba desocupado “de las cosas de la guerra” o de sus negocios, salía al monte con sus monteros y ballesteros. Tenía gran conocimiento del monte así como del manejo de la ballesta.

Eran muchos los monteros y ballesteros los que trabajaban para él, así como importante la cantidad, valía y valentía de sus perros. Perros, que según nos cuentan las crónicas, él mismo curaba de las heridas producidas por los jabalíes.